El primer trimestre del año mostró señales positivas en el mercado laboral de la región Caribe

La industria manufacturera ha sido pieza clave para el crecimiento económico del departamento del Atlántico, y ha servido para mejorar los índices de empleo.

Publicado el 28/06/2025

Fundesarrollo presenta los resultados más recientes de su Informe de Mercado Laboral en la región Caribe, correspondiente al primer trimestre de 2025. El análisis revela indicios positivos en la dinámica del empleo regional, a pesar de los desafíos estructurales que aún persisten.

Uno de los principales signos de mejoría fue la reducción en el número de personas desocupadas, con cerca de 35 mil menos frente al primer trimestre de 2024. Así mismo, la tasa de desempleo volvió a ubicarse en niveles prepandemia. Paralelamente, se generaron más de 65 mil puestos de trabajo, principalmente en los sectores de la construcción, el comercio y la industria manufacturera.

Sin embargo, el documento advierte que subsisten brechas significativas en el mercado laboral regional. Aunque el desempleo bajó, no todo el ajuste se reflejó en empleos formales o en mayor participación laboral: la informalidad aumentó en 23 mil personas, y se sumaron 22 mil a la población inactiva. Por su parte, las mujeres siguen siendo las más afectadas: representan el 25% de la población en edad de trabajar que se encuentra inactiva, frente al 12% en el caso de los hombres.

En relación con los jóvenes con potencial*, el informe evidencia una leve mejora respecto al año anterior, con una caída del 1%. Esto sugiere avances en el acceso a oportunidades educativas y laborales. No obstante, este grupo continúa siendo un reto prioritario para la región, particularmente por la alta participación de mujeres jóvenes, quienes representan el 53% del total.

Fundesarrollo concluye el análisis mencionando que, si bien los avances son alentadores, la recuperación del empleo en la región Caribe continúa con retos estructurales importantes. Superar la informalidad, ampliar las oportunidades para mujeres y jóvenes, y elevar la calidad del trabajo deben ser prioridades para avanzar hacia un desarrollo más equitativo y sostenible en el Caribe colombiano.

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* Los Jóvenes con Potencial son aquellos que no están estudiando ni trabajando, así como los empleados informales que no estudian.

 

Un apagón no solo apaga la luz. Aunque no toda la economía se paraliza, las fallas eléctricas afectan sectores clave y ponen en riesgo la productividad, los ingresos y el bienestar de miles de familias en la región.

¿Qué está en juego para la región Caribe si no actuamos ya?

Un apagón no solo apaga la luz. Aunque no toda la economía se paraliza, las fallas eléctricas afectan sectores clave y ponen en riesgo la productividad, los ingresos y el bienestar de miles de familias en la región.

  • Por los diversos motivos asociados a la crisis de la región, los cortes de energía podrían volverse más frecuentes y extensos, afectando no solo a los hogares, sino también a hospitales, empresas, colegios y servicios clave para la vida diaria.
  • Sin un servicio eléctrico confiable, la región pierde competitividad. La inversión —tanto nacional como extranjera— se aleja, y con ella las oportunidades de empleo y bienestar para su población.
  • La falta de soluciones sostenidas mina la confianza en las instituciones y alimenta la frustración social.
  • Sin acceso a energía constante y de calidad, se amplían las brechas sociales y se profundiza la precariedad en barrios y municipios que ya enfrentan múltiples carencias.

¿Qué se necesita para salir de la crisis energética en la región Caribe?

Tras varios años de modelos fallidos, la solución no puede seguir siendo apagar incendios. La región Caribe requiere un nuevo modelo de prestación del servicio eléctrico que entienda su realidad social, climática y económica.

¿Qué implica esto?

    • Resolver de fondo la situación de Air-e, con una decisión definitiva del Gobierno (como la liquidación o reestructuración) que permita saldar deudas, garantizar la continuidad del servicio y recuperar la confianza.
    • Asegurar el pago de las deudas acumuladas por parte del Estado, especialmente las relacionadas con subsidios no transferidos y pérdidas reconocidas por el regulador, para no seguir afectando la caja de los operadores.
    • Diseñar un nuevo esquema de operación y regulación regional, que tenga en cuenta las condiciones diferenciales de temperatura, pobreza y expansión urbana de la región.
    • Fortalecer la planeación de la demanda y oferta energética a nivel territorial, incorporando energías renovables, almacenamiento y proyectos comunitarios.
    • Mejorar los mecanismos de seguimiento, control y rendición de cuentas sobre inversiones, calidad del servicio y gestión empresarial de los operadores.

 

Gráfica 1. Escenarios de la Reforma al SGP

Fuente: Cálculos propios. DANE

El primer trimestre del año mostró señales positivas en el mercado laboral de la región Caribe

La industria manufacturera ha sido pieza clave para el crecimiento económico del departamento del Atlántico, y ha servido para mejorar los índices de empleo.

Publicado el 28/06/2025

Fundesarrollo presenta los resultados más recientes de su Informe de Mercado Laboral en la región Caribe, correspondiente al primer trimestre de 2025. El análisis revela indicios positivos en la dinámica del empleo regional, a pesar de los desafíos estructurales que aún persisten.

Uno de los principales signos de mejoría fue la reducción en el número de personas desocupadas, con cerca de 35 mil menos frente al primer trimestre de 2024. Así mismo, la tasa de desempleo volvió a ubicarse en niveles prepandemia.

Paralelamente, se generaron más de 65 mil puestos de trabajo, principalmente en los sectores de la construcción, el comercio y la industria manufacturera.

Sin embargo, el documento advierte que subsisten brechas significativas en el mercado laboral regional. Aunque el desempleo bajó, no todo el ajuste se reflejó en empleos formales o en mayor participación laboral: la informalidad aumentó en 23 mil personas, y se sumaron 22 mil a la población inactiva. Por su parte, las mujeres siguen siendo las más afectadas: representan el 25% de la población en edad de trabajar que se encuentra inactiva, frente al 12% en el caso de los hombres.

En relación con los jóvenes con potencial, el informe evidencia una leve mejora respecto al año anterior, con una caída del 1%. Esto sugiere avances en el acceso a oportunidades educativas y laborales. No obstante, este grupo continúa siendo un reto prioritario para la región, particularmente por la alta participación de mujeres jóvenes, quienes representan el 53% del total.

Fundesarrollo concluye el análisis mencionando que, si bien los avances son alentadores, la recuperación del empleo en la región Caribe continúa con retos estructurales importantes. Superar la informalidad, ampliar las oportunidades para mujeres y jóvenes, y elevar la calidad del trabajo deben ser prioridades para avanzar hacia un desarrollo más equitativo y sostenible en el Caribe colombiano.

Un apagón no solo apaga la luz. Aunque no toda la economía se paraliza, las fallas eléctricas afectan sectores clave y ponen en riesgo la productividad, los ingresos y el bienestar de miles de familias en la región.

¿Qué está en juego para la región Caribe si no actuamos ya?

Un apagón no solo apaga la luz. Aunque no toda la economía se paraliza, las fallas eléctricas afectan sectores clave y ponen en riesgo la productividad, los ingresos y el bienestar de miles de familias en la región.

  • Por los diversos motivos asociados a la crisis de la región, los cortes de energía podrían volverse más frecuentes y extensos, afectando no solo a los hogares, sino también a hospitales, empresas, colegios y servicios clave para la vida diaria.
  • Sin un servicio eléctrico confiable, la región pierde competitividad. La inversión —tanto nacional como extranjera— se aleja, y con ella las oportunidades de empleo y bienestar para su población.
  • La falta de soluciones sostenidas mina la confianza en las instituciones y alimenta la frustración social.
  • Sin acceso a energía constante y de calidad, se amplían las brechas sociales y se profundiza la precariedad en barrios y municipios que ya enfrentan múltiples carencias.

¿Qué se necesita para salir de la crisis energética en la región Caribe?

Tras varios años de modelos fallidos, la solución no puede seguir siendo apagar incendios. La región Caribe requiere un nuevo modelo de prestación del servicio eléctrico que entienda su realidad social, climática y económica.

¿Qué implica esto?

    • Resolver de fondo la situación de Air-e, con una decisión definitiva del Gobierno (como la liquidación o reestructuración) que permita saldar deudas, garantizar la continuidad del servicio y recuperar la confianza.
    • Asegurar el pago de las deudas acumuladas por parte del Estado, especialmente las relacionadas con subsidios no transferidos y pérdidas reconocidas por el regulador, para no seguir afectando la caja de los operadores.
    • Diseñar un nuevo esquema de operación y regulación regional, que tenga en cuenta las condiciones diferenciales de temperatura, pobreza y expansión urbana de la región.
    • Fortalecer la planeación de la demanda y oferta energética a nivel territorial, incorporando energías renovables, almacenamiento y proyectos comunitarios.
    • Mejorar los mecanismos de seguimiento, control y rendición de cuentas sobre inversiones, calidad del servicio y gestión empresarial de los operadores.

 

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