Barranquilla, anfitriona de la asamblea número 61 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ha venido experimentando una evolución vertiginosa en los últimos 12 años.

No es una sorpresa. Se trata de una cuna histórica del empresariado colombiano, en la cual han nacido varias de las compañías más importantes y queridas de todo el país.

La Puerta de Oro de Colombia cuenta con grandes ventajas para las empresas que se instalan en su territorio: su acceso al río Magdalena y al mar Caribe, su creciente conectividad vial, portuaria y aeroportuaria, y los incentivos tributarios disponibles hoy para el impulso de la industria y del comercio.