Publicado el 20 de mayo de 2019

De acuerdo con un estudio de Fundesarrollo, a corte de 2018 la ciudad tiene una deuda de $1,1 billones, por lo que recomienda racionalizar los gastos.

Barranquilla está posicionándose entre las mejores ciudades del país con el mejor manejo de sus finanzas públicas territoriales. Así lo afirman expertos, quienes señalan que los logros durante los últimos años han sido evidentes y han generado altos niveles de confianza en la ciudadanía que se ven reflejados en los “exitosos” recaudos de sus tributos.

Aunque el manejo de las finanzas ha sido “sano” y ha estado dentro de los estándares establecidos por la ley, quien asuma la Alcaldía Distrital el próximo año, encontrará una economía comprometida, según lo dio a conocer un reciente estudio de la Fundación para el Desarrollo del Caribe, Fundesarrollo.

De acuerdo al informe, el saldo de la deuda de la ciudad, a corte de 2018, alcanzó la suma de $1,1 billones, una cifra aproximadamente 175% mayor que la deuda que tenía el Distrito en 2010, cuando la deuda estaba en $415 mil millones. (Ver infografía)

No obstante, la entidad aclara que durante los últimos diez años, el Distrito ha cumplido con los indicadores de la Ley 358 de 1997, que establece que ninguna entidad territorial podrá contratar nuevas operaciones de crédito público cuando su relación saldo de la deuda-ingresos corrientes supere el 80%.

En ese sentido, Fundesarrollo asegura que, teniendo en cuenta que la sostenibilidad en 2019 está cercana al límite del 80%, el cupo de endeudamiento para el próximo periodo de gobierno estaría reducido.

Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2019-2028 si se cumplen las proyecciones de ingresos y amortización, el Distrito podría tener un cupo disponible entre 2021 y 2022 de $750 mil millones corrientes, manteniendo un indicador de endeudamiento 2 puntos por debajo del límite de 80%.  La ciudad podría adquirir un desembolso de $250 mil millones en 2021 y $500 mil millones en 2022.

Ajustar

La investigadora de Fundesarrollo, quien estuvo al frente del estudio, Adriana Restrepo, señala que el próximo mandatario de la ciudad deberá “ajustarse la correa” en los dos primeros años de su periodo de gobierno, debido a las obligaciones financieras que deberá cumplir en este periodo de tiempo.

“En este periodo deberá amortizar las deudas e idear estrategias para mejorar la efectividad tributaria. Nosotros siempre procuramos la racionalización del gasto, es una recomendación el no endeudarnos tanto pues hay que dejar maniobra para los próximos años”, señaló la experta.

Restrepo destaca que el endeudamiento se ha destinado para programas  y proyectos de inversión importantes que le han dado una nueva cara a la ciudad. “Lo que hay que procurar es la sostenibilidad y de acuerdo al Marco Fiscal de Mediano Plazo tienen una sostenibilidad viable, las proyecciones están acorde con las tendencias que se han visto y lo más probable es que se cumpla con los escenarios que se han planteado”, explicó la economista.

Otro de los aspectos que deberá tener en cuenta quien resulte escogido como nuevo mandatario de los barranquilleros será las vigencias futuras. El estudio advierte que el Concejo Distrital autorizó un cupo de endeudamiento de $622.000 millones para la modalidad de crédito al proveedor para los proyectos de canalización de 7 arroyos, con un periodo máximo de pago hasta 2035. En ese sentido, los expertos de Fundesarrollo plantean que el Distrito debe realizar un análisis “detallado” de la capacidad de recaudo de los principales recursos y alternativas de financiamiento de la inversión.

Alternativas

Ante este panorama financiero del Distrito, uno de los principales retos que deberá asumir el nuevo timonel de las arcas de la ciudad será —según Fundesarrollo— buscar alternativas y explorar nuevas fuentes de financiación.

Una de esas alternativas es la emisión de bonos de deuda para el financiamiento de obras públicas a mediano plazo, a diferencia del crédito con la banca comercial, la tasa de interés suele ser más baja y se puede establecer su pago a un plazo mayor.

Ejemplo de este mecanismo es la ciudad de Bucaramanga, quien utilizó los bonos de deuda para financiar proyectos viales. De igual forma, Medellín en 2006 financió parte de su plan de desarrollo con una emisión de bonos de deuda y el departamento de Cundinamarca han contemplado este mecanismo en años recientes para financiar parte del Plan de Desarrollo Departamental 2016 – 2020 “Unidos Podemos Más” con destino a proyectos estratégicos de infraestructura vial y física.

Se emitieron bonos por $130.000 millones de pesos para el financiamiento de 8 programas de inversión.

En cuanto a la alternativa de valorización, Fundesarrollo establece que debe evaluarse por sus impactos negativos en el recaudo del predial, principal fuente de respaldo de inflexibilidades y descentralizadas.

Además, debe ser evaluada su viabilidad jurídica, dada las demandas interpuestas por terceros en ocasiones anteriores.

El debate

La directora de Fundesarrollo, Kelina Puche, indica que la “alta” deuda del Distrito ha generado mucha polémica por los compromisos financieros que tiene la ciudad hasta el 2030.

Sin embargo —sostiene— las autoridades locales se “han movido” de acuerdo a lo que le permite la ley. “La ley es muy antigua, por lo que el gran debate sería si esos márgenes que contempla son adecuados de acuerdo a las condiciones fiscales que tiene la ciudad hoy en día”, manifestó.

En ese sentido, Puche afirma que el debate está “abierto y se debe hacer”. “Ya estamos en un nivel que tenemos que empezar a realizar estas discusiones y elevarlas al Gobierno Nacional para modificar, si es caso, las leyes que actualmente están rigiendo las finanzas territoriales del país”, señala Puche.

El Distrito informó que en el transcurso de la semana dará su apreciación frente a lo arrojado por el estudio de Fundesarrollo.

Procesos

El Distrito asumió el compromiso de crear un Fondo de Contingencias, que ofrezca respaldo financiero para asumir cualquier compromiso contingente. Según el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el saldo acumulado de los pasivos contingentes por demandas judiciales a las entidades descentralizadas equivale al 12% de los ingresos tributarios del Distrito.

Análisis | Mejorar el endeuda-miento

Entre los retos  de la Administración se encuentra aclarar la falta de coherencia entre el incremento de los predios de 304.541 predios en 2017, a 352.751 en 2018.  Mejorar el  endeudamiento con alternativas de financiación sin recurrir a valorización y ajuste en el predial, Además, definir el Fondo de Contingencias para atender los procesos en litigios con un ajustes realista por encima del 12% de los ingresos tributarios estimado que se queda corto y ajustar el programa de descuentos tributarios del predial del 10% actual al 20% para incrementar los recaudos como se ha hecho en Cartagena para el fortalecimiento de los ingresos totales . Finalmente, para una finanzas públicas sanas y confiables es preciso conocer bimestralmente la situación fiscal, presupuestal y de tesorería del Distrito de Barranquilla. El reto mayor es concentrar, consolidar la efectividad y estabilidad del Sistema Tributario con énfasis en la promoción del desarrollo y el bienestar.

Por Florentino Rico / Investigador Unisimón

Publicado en El Heraldo

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